Típica mente, el aguachile se elabora con callo de hacha o camarón cristal; lo acompaña pepino, cebolla, chile chillpitin o habanero, jugo de limón, sal y pimienta, sin embargo, en la actualidad existen múltiples variaciones de este platillo, las más comunes incluyen la adición y sustitución de camarón o callo de hacha por callo de almeja.

Los puntos más importantes que deben considerarse para comer un aguachile son:
Debe picar. Uno de los ingredientes fundamentales es el Chile chiltepin, el cual es muy picante, no obstante, ya que este chile es originario del norte y es difícil conseguirlo en la zona centro y sur del país, podemos encontrar variedades de este platillo con chile habanero, serrano, chile de árbol, entre otros.
El camarón es fresco. Otra característica de un buen aguachile es que el camarón sea realmente fresco. Y es que la receta original consiste en que este crustáceo de tipo cristal (fácil de obtener en el norte del país), se “macera” en la mezcla del jugo del limón y las diferentes especias por un tiempo máximo de 10 minutos.
Con este tiempo, el camarón mantiene una consistencia suave. En cambio entre más tiempo pase el camarón en el jugo del limón, la consistencia será mas dura.
La salsa del aguachile debe ser equilibrada. En la salsa se debe percibir de manera diferenciada el sabor tanto del limón como del chile, pues estos dos ingredientes deben integrarse de manera armónica